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No hay que temer subirse a la báscula tras las vacaciones

Basta seguir unos consejos para volver cuanto antes a la normalidad horaria y al plan de comidas y de ejercicio físico. Volver a la rutina ayuda a poner en orden la vida tras los excesos.

Muchos son los que asocian el mes de septiembre con aspectos negativos: vuelta al trabajo en el caso de los adultos y regreso al cole para los más pequeños, pero también enfrentarse a los kilos de más… decisiones que acaban pesando y convirtiéndose en el llamado estrés posvacacional. ¿Realidad o excusa? Durante las vacaciones se olvidan la rutina, los hábitos saludables (en muchos de los casos), los horarios estipulados de comidas, las horas de sueño, etc. Para quienes están todavía con la resaca de la vuelta de vacaciones e inmersos en este proceso de adaptación, bastan los consejos de los profesionales de ObeMetS, Unidad de Obesidad y Síndrome Metabólico delHospital Quirónsalud Sagrado Corazón, para recuperar la normalidad con mejor humor.

Si durante el verano se ha descuidado la dieta y consiguientemente se vuelve con unos kilos de más, "coger el toro por los cuernos y empezar cuanto antes es la mejor decisión", afirma Felipe del Valle, responsable del Área de Nutrición del Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón - ObeMets.

Para el nutricionista deportivo, "no hay que tener temor a la hora de volver a subirse a la báscula tras el verano. Durante las vacaciones se descuidan las pautas alimentarias, de actividad física… y si se han ganado unos kilos de más, es el momento perfecto para comenzar a optimizar unos correctos hábitos. Cuanto antes volvamos a la normalidad horaria, al plan de comidas y de ejercicio físico, antes comenzaremos a perder esos kilitos cogidos en verano".

Estos son los consejos nutricionales de Del Valle para volver a la normalidad con el menor esfuerzo posible:

- Es vital disminuir la ingesta calórica (controlar lo que comemos) e incrementar el gasto calórico (aumentar la actividad física). 
- Realizar 5 tomas a lo largo del día, para llegar con menos apetito a las comidas principales. 
- Las comidas principales siempre deben iniciarse con un entrante a base fundamentalmente de verduras, tales como ensaladas variadas, gazpacho o salmorejo, aliños (pulpo, salpicón, tomate, melva, pimientos, mariscos…) o cremas frías. 
- Para ayudar a controlar las cantidades, un buen consejo es servir toda la comida en un solo plato. 
- El agua debe ser la bebida de elección. De manera ocasional se puede tomar gaseosa, cerveza sin alcohol y refrescos light o zero. Es importante limitar el consumo de bebidas alcohólicas.

"Muchos son los que sufren el llamado síndrome posvacacional con la reincorporación al trabajo y a la rutina diaria. Son síntomas normales, ya que a todo el mundo nos cuesta mucho trabajo. Unos días antes de la vuelta hay que ir preparándose, por ejemplo con el horario. En vacaciones estamos acostumbrados a levantarnos más tarde de lo normal y sería bueno que previamente comencemos a ponernos el despertador a la hora habitual para adaptarnos", apunta Paloma Carrasco, psicóloga del Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón - ObeMets.

Según los expertos, el periodo de adaptación al trabajo después de la vuelta de vacaciones oscila entre una y dos semanas. Se ha de ir lo más positivos posible para no perder la productividad en el trabajo. "Hay que trabajar los pensamientos negativos. En realidad es una suerte tener trabajo y este nos ayuda a sentirnos plenamente realizados y a ser más felices. Así que tenemos que llenar nuestra cabeza de pensamientos positivos", añade la psicóloga.

Si además se ha ganado algo de peso, la rutina ayudará a volver a poner orden. "La rutina también tiene su parte buena, y volver de nuevo a un horario nos ayuda a tener una vida más equilibrada. Hay que ver lo afortunados que somos por tener un trabajo al que incorporarnos, una vida que retomar y empezar cuanto antes a disfrutarla", continúa.

Si no se ha empezado a hacer deporte, ya no hay excusas. Ayuda a sentirse mejor, aporta energía, vitalidad y, además, contribuye a eliminar esos kilos de más tan molestos que se han adquirido estos meses. Para María Robles, responsable del Área Deportiva de Quirónsalud Sagrado Corazón - Obemets, "una de las cosas más importantes que deberíamos plantearnos en nuestro nuevo curso es concienciarnos de lo importante que es el ejercicio físico para nuestra salud y dejar un hueco en nuestras apretadas agendas para el deporte. Este va a hacer que liberemos endorfinas, "hormonas de la felicidad" que van a conducir a nuestro cuerpo a una sensación de bienestar muy importante en nuestro día a día para estar positivos y continuar adelante con nuestros trabajos".

Son muchas las opciones; la oferta cada día va en aumento; los centros deportivos cuentan con una programación muy completa de clases colectivas, horarios y necesidades. Todo es arrancar. En cuanto comiencen a apreciarse los resultados nadie querrá dejar de entrenar.

"Es aconsejable que a la hora de empezar a meter el deporte o el ejercicio físico en nuestras vidas, busquemos comodidad. Hay que encontrar una actividad en la que te sientas cómodo, que te guste hacer: zumba, bodycombat, step, correr, nadar… ya iremos consiguiendo objetivos cuando el deporte haya entrado en nuestra vida. Todo tiene que ir despacio para no retroceder", afirma la entrenadora personal.

No hay que guiarse por las modas ni por las recomendaciones de conocidos. Cada uno se siente cómodo en una disciplina y lo mejor es no tener que desplazarse demasiado para hacer deporte. "Siempre se puede sacar tiempo para el deporte. Recuerda que va a hacer que comencemos nuestra vuelta a la rutina de mejor humor, con menos estrés y con mejor salud. Siempre recomiendo elegir un gimnasio o cualquier actividad cerca de casa (aunque os hayan recomendado que el mejor gimnasio se encuentra en otro sitio…), ya que coger el coche o tardar demasiado para llegar al destino hace que aumente el estrés y, por consiguiente, acabemos tirando la toalla", concluye María Robles.